Ruta Barroca
La Ruta Barroca invita a recorrer el corazón histórico de Villafranca, donde Iglesia, Convento y casas señoriales muestran la huella de un tiempo de esplendor. Pasear por sus calles es descubrir fachadas de ladrillo, escudos nobiliarios y plazas que conservan el aire barroco ribero de los siglos XVII y XVIII.
Un itinerario perfecto para quienes disfrutan de la arquitectura, la historia y el encanto de los pueblos con carácter.
Muchos de los edificios históricos de Villafranca comparten las características del barroco propio de la Ribera del Ebro, muy distinto al de la zona de montaña. Se trata de casas de ladrillo, de dos o tres plantas, sobrias en decoración pero con grandes balconadas. El remate suele resolverse con una hilera de arquillos de medio punto o con pequeñas ventanas rectas, y el alero se apoya en cornisas de ladrillo trabajadas con detalle.
Las fachadas se enriquecen con escudos de piedra finamente labrados, mientras que en el interior destacan las linternas que iluminan los amplios escalerones, auténtico eje de la vida en estos palacios y casas señoriales.
Recorrer las calles del casco histórico permite descubrir este estilo en todo su esplendor, ¡descubre cada uno de sus edificios!
La arquitectura religiosa de Villafranca constituye uno de los pilares de su patrimonio barroco. La parroquia de Santa Eufemia, el Convento de Nuestra Señora del Carmen y la iglesia del Portal reflejan la importancia artística y simbólica que estos edificios tuvieron en la configuración histórica y urbana de la localidad.